Higiene Bucal
El buen cuidado dental preventivo debe comenzar en la infancia. Eliminar la placa que se acumula en los dientes puede prevenir el deterioro dental y la enfermedad de las encías a cualquier edad. La higiene bucal, es la puesta en práctica diaria del cepillado y uso del hilo dental para mantener la boca sana y prevenir el deterioro de dientes y la enfermedad de las encías. La finalidad de una higiene bucal adecuada es prevenir la acumulación de placa bacteriana y la formación del sarro. La placa empieza a formarse en los dientes entre 4 y 12 horas después del cepillado, por lo que será imprescindible lavarse los dientes por lo menos dos veces al día. Si no se elimina la placa, los ácidos que ésta produce dañarán el esmalte de los dientes. La placa se transformará en sarro, lo cual derivará en la enfermedad de las encías y en la consecuente pérdida de dientes. Un programa de higiene bucal eficaz puede disminuir el riesgo de aparición de enfermedades en las encías. La combinación de varios factores como el cepillado y uso de hilo dental diarios, una nutrición adecuada y revisiones dentales periódicas son fundamentales para la salud de los dientes y las encías.
Cómo Cepillarse los Dientes El cepillado diario elimina la placa bacteriana causante del deterioro de la superficie de los dientes. Los dientes deberán limpiarse dos veces al día como mínimo y durante dos minutos por lo menos. Durante el día, después de las comidas y por la noche antes de ir a la cama es todavía mejor. Tras poner un poco de pasta de dientes con flúor en el cepillo, colócalo con un ángulo de 45° en relación con las encías. Cepilla hacia un lado y otro con un movimiento circular durante por lo menos dos minutos. No te olvides de cepillar las encías con suavidad (una presión excesiva puede hacer que las encías se encojan). Cepilla la superficie exterior, interior y de masticación de los dientes. Usa la punta del cepillo para limpiar las superficies interiores de los dientes frontales con un suave movimiento vertical. Finalmente, cepilla la lengua para eliminar bacterias y refrescar el aliento. Nota: Sustituye el cepillo cada 3 meses, puesto que los cepillos nuevos eliminan más placa. Cómo Usar el Hilo Dental Corta un trozo de seda dental de unos 45 cm de longitud y enrolla la mayor parte en uno de tus dedos medios (el hilo dental puede estar encerado, sin cera, con sabores y en forma de cinta, por lo que su elección se basa en criterios de preferencia personal). Enrolla el resto del hilo en el mismo dedo de la otra mano. Este dedo irá recogiendo el hilo a medida que se vaya usando. Ténsalo utilizando los dedos pulgares y los índices. Introduce el hilo entre los dientes con un suave movimiento de sierra. Nunca lo hagas con fuerza contra las encías. Cuando el hilo llegue al borde de las encías, cúrvalo contra uno de los dientes y deslízalo suavemente en el espacio entre la encía y el diente. Mantén el hilo con firmeza contra una cara del diente. Fróta con suavidad arriba y abajo cinco o seis veces. Sin retirarlo, curva el hilo contra el diente adyacente y frótalo de la misma forma. Cuando el hilo se deshilache o se ensucie, podrás recoger y soltar un nuevo trozo. Aplica el hilo sobre ambas caras de cada diente y no te olvides de la parte posterior del último diente en ambos maxilares. Cuando acabes, enjuágate con agua abundante. Las personas que tienen dificultades para utilizar el hilo dental pueden preferir usar otro tipo de limpiadores interdentales como son cepillos especiales, conos o bastoncillos. Si decides utilizar este tipo de limpiadores interdentales, consulta a tu dentista sobre cómo usarlos correctamente para evitar dañar las encías. Cómo Enjuagarse los Dientes Utiliza un enjuague bucal para eliminar cualquier resto de alimentos que pueda haber quedado entre los dientes. Escoge un producto con fórmula antibacteriana que reduzca la placa. Pon unos 30 ml de enjuague en la boca y agita el líquido con fuerza por la cavidad bucal con los dientes apretados para garantizar que el enjuague pasa entre ellos. Tras enjuagar exhaustivamente todas las zonas de la boca (durante 30 segundos), expulsa el líquido en el lavabo. Cuando se utiliza un enjuague antibacteriano, su fórmula seguirá siendo eficaz con la reducción de la placa durante bastante tiempo. Se recomienda el uso de un enjuague bucal por lo menos dos veces al día. La Importancia del Flúor El flúor es un elemento natural que previene el deterioro dental de forma sistemática cuando se ingiere durante el desarrollo dental y de forma tópica cuando se aplica sobre la dentición ya brotada. Las más recientes investigaciones han venido a demostrar que el flúor desempeña funciones muy importantes: Previene y disminuye de forma segura la formación de caries; promueve la remineralización o reparación del esmalte dental en las zonas que han sido desmineralizadas por los ácidos; reduce la solubilidad del esmalte en ácido al convertir la hidroxiapatita en fluorapatita, menos soluble; finalmente ejerce una influencia directa en la placa bacteriana restringiendo la capacidad de las bacterias para producir ácido. Condiciones Especiales Una correcta higiene oral es particularmente importante para las personas que usan aparatos especiales en la boca tales como puentes, sobredentaduras o dentaduras postizas. Consulta siempre a tu dentista para obtener recomendaciones individuales adaptadas a cada caso específico. © 2005-2012 Amway España. Todos los derechos reservados |